Microsoft ha introducido una nueva característica llamada “Recuperación de controladores iniciada en la nube” (CIDR) para Windows Update, cuyo objetivo es revertir automáticamente los controladores defectuosos sin requerir la intervención del usuario. Esta actualización soluciona el problema de larga data por el cual los controladores defectuosos instalados a través de Windows Update solo pueden ser resueltos por socios o usuarios finales.
El sistema CIDR permite a Microsoft activar acciones de recuperación directamente desde el Centro de desarrollo de hardware (HDC), revirtiendo los controladores problemáticos a versiones previamente conocidas en buen estado a través del proceso de actualización de Windows. Microsoft enfatizó que los socios no necesitarán realizar ninguna acción durante este proceso de recuperación, lo que agilizará la administración de controladores.
Las actualizaciones de controladores, particularmente para GPU, históricamente han planteado desafíos, siendo el error del controlador NVIDIA “Nvlddmkm.sys” un ejemplo notable. Se espera que el sistema CIDR comience a implementarse gradualmente en septiembre, brindando una solución muy necesaria para los usuarios que experimentan problemas relacionados con los controladores.
Además de CIDR, Microsoft está mejorando el control del usuario sobre las actualizaciones, permitiéndoles pausar y omitir actualizaciones, así como apagar o reiniciar sus PC sin instalaciones obligatorias. Este cambio tiene como objetivo mejorar la experiencia general del usuario durante el proceso de actualización.
Además, Microsoft está trabajando para prevenir futuros problemas con los controladores a través de su nueva Iniciativa de Calidad del Controlador (DQI). Anunciada en la Conferencia de Ingeniería de Hardware de Windows (WinHEC 2026), la iniciativa implica importantes inversiones para mejorar la seguridad, confiabilidad y resiliencia de los controladores en modo kernel. El DQI incluye medidas como una verificación más sólida de los socios para conductores confiables, una mejor gestión del ciclo de vida y controles de calidad ampliados.








