La jueza de distrito estadounidense Rita F. Lin desestimó la demanda de secreto comercial de xAI contra OpenAI. El juez dictaminó que la denuncia de xAI no alega ninguna mala conducta directa por parte de OpenAI. En cambio, la demanda atribuye todas las presuntas irregularidades a ocho ex empleados de xAI que se fueron para unirse a OpenAI casi al mismo tiempo.
Las acusaciones específicas en la demanda incluyen a dos ex empleados acusados de robar el código fuente mientras estaban en contacto con un reclutador de OpenAI. xAI no alegó que el reclutador dirigiera este robo. Otros dos ex empleados supuestamente mantuvieron chats de trabajo en sus dispositivos después de partir. Según los informes, otro empleado se negó a proporcionar certificaciones sobre información confidencial. Un quinto ex empleado supuestamente intentó acceder a información de optimización del centro de datos y contratación de xAI después de trabajar en OpenAI, pero no tuvo éxito.
El juez Lin señaló que xAI no alegó que OpenAI dirigiera el robo o que los secretos comerciales robados se utilizaran realmente en OpenAI. El despido se concedió con autorización para modificar, lo que permitió a xAI presentar una denuncia enmendada antes del 17 de marzo de 2026.
Esta acción legal es parte de un conflicto más amplio entre las dos empresas. Elon Musk, uno de los primeros financiadores de OpenAI, tiene una demanda separada en curso contra OpenAI y Microsoft. Musk acusa a OpenAI de violar su estatus de organización sin fines de lucro y busca entre 79 mil millones y 134 mil millones de dólares en daños y perjuicios por supuestas “ganancias ilícitas”.








