En 2022, la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC), bajo la dirección del ex presidente Gary Gensler, presentó un caso contra Elon Musk por su adquisición de Twitter. La SEC cuestionó el retraso de 11 días de Musk en revelar sus inversiones en la empresa de redes sociales, alegando que este retraso le permitió aumentar el tamaño de sus acciones, ahorrando hasta 150 millones de dólares a expensas de los accionistas de Twitter.

A principios de este año, tras cambios en el liderazgo tanto de la SEC como de la Casa Blanca, la agencia llegó a un acuerdo en el que Musk acordó pagar una multa civil de 1,5 millones de dólares sin admitir haber cometido ningún delito. Muchos vieron esta sanción como trivial dada la importante riqueza de Musk.

El jueves, el juez de distrito estadounidense Sparkle Sooknanan finalizó el acuerdo con un memorando y una orden. Aunque Sooknanan aprobó el acuerdo, expresó considerables dudas sobre su imparcialidad. “Este Tribunal se limita a evaluar si la sentencia de consentimiento propuesta cumple con los estándares mínimos de equidad y razonabilidad, o si, por el contrario, ‘constituye una burla del poder judicial'”, afirmó Sooknanan.

Comentó además: “Aunque el Tribunal tiene importantes dudas sobre el acuerdo alcanzado en este caso, no puede decir que el acuerdo alcanza ese alto umbral. Si el Poder Ejecutivo (a través de la SEC) ha hecho lo suficiente para responsabilizar al Sr. Musk por su supuesta violación es, como muchas otras cuestiones, que nuestra ciudadanía debe decidir en las urnas”.

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