El próximo macOS 27 introducirá un ligero rediseño en la interfaz Liquid Glass de Apple, según Mark Gurman de Bloomberg. El rediseño tiene como objetivo abordar las quejas de los usuarios sobre la mala legibilidad del texto y la apariencia inconsistente entre las aplicaciones.
Gurman señaló que Liquid Glass ha tenido problemas con su transición a pantallas más grandes como las de las computadoras de escritorio y portátiles. Atribuyó estos desafíos principalmente al desarrollo original de Liquid Glass, que consideró la tecnología OLED, mientras que la mayoría de las Mac continúan utilizando paneles LCD.
Apple planea resolver las “peculiaridades de sombras y transparencias” asociadas con Liquid Glass en la nueva versión de macOS. Gurman afirmó que se espera que la interfaz funcione mejor en una MacBook con pantalla táctil OLED anticipada, que podría lanzarse a finales de este año.
Los ajustes se centran en reflejar la visión original del equipo de diseño de Apple, y Gurman cita problemas de implementación anteriores como resultado de “una implementación no completamente preparada por parte del equipo de ingeniería de software de Apple”. Este rediseño sigue a cambios anteriores realizados en iOS 26.1, iPadOS 26.1 y macOS 26.1, que permitieron a los usuarios congelar la interfaz para obtener una mejor opacidad y contraste.
Además de las actualizaciones de Liquid Glass, Apple también está trabajando en correcciones de errores, mejoras en la duración de la batería y mejoras de rendimiento. Está previsto que estas actualizaciones se anuncien oficialmente en la Conferencia Mundial de Desarrolladores (WWDC) el 8 de junio.







