Un juez federal dictaminó que Amazon violó la Ley de Restauración de la Confianza de los Compradores en Línea (ROSCA) al utilizar métodos de diseño engañosos relacionados con su servicio de suscripción Prime. El fallo, emitido en septiembre de 2025, precede a un juicio previsto entre la empresa y la Comisión Federal de Comercio (FTC). La FTC ha acusado a Amazon de utilizar tácticas manipuladoras, a menudo llamadas “patrones oscuros”, para inscribir clientes en su membresía Prime sin su consentimiento explícito.
La acción legal se originó con una demanda presentada por la FTC contra Amazon en 2023. El caso de la comisión alega que la empresa empleó estas estrategias de diseño engañosas para inscribir a los consumidores en el servicio de suscripción paga sin un acuerdo claro. Según la FTC, Amazon también diseñó el proceso de cancelación de Prime para que fuera intencionalmente difícil. La agencia argumenta que la interfaz de usuario utiliza indicaciones confusas diseñadas para hacer que los clientes adivinen su decisión de cancelar la suscripción, lo que, según afirma, hace que los usuarios permanezcan suscritos en contra de sus deseos.
En la decisión de septiembre de 2025, el juez determinó que Amazon violó ROSCA al recopilar información de facturación de los suscriptores de Prime antes de que se revelaran en su totalidad los términos completos del servicio. El fallo del tribunal afirmó que los usuarios fueron engañados y que el proceso para cancelar una membresía Prime era demasiado complicado. Este hecho se considera una victoria parcial previa al juicio para la FTC a medida que avanza el caso.
El juicio comenzará el lunes inmediatamente siguiente al fallo del juez. Un componente importante del caso implica la posibilidad de responsabilidad individual. Dos de los principales ejecutivos de Amazon podrían ser considerados personalmente responsables si la FTC prueba con éxito sus acusaciones durante el proceso judicial. El caso contra estos individuos depende de la capacidad de la comisión para demostrar su participación directa o conocimiento de las supuestas prácticas.
En respuesta a la demanda y al reciente fallo, Amazon ha negado todos los reclamos hechos por la FTC. La empresa sostiene que sus procedimientos tanto para registrarse como para cancelar Amazon Prime son sencillos y cumplen plenamente con la ley. Amazon afirma que sus procesos son claros y no están diseñados para engañar a los clientes, una posición que contradice directamente las acusaciones de la comisión sobre prácticas comerciales engañosas y manipuladoras.
Si la FTC gana el caso, el resultado podría obligar a realizar cambios significativos en el servicio Amazon Prime. Es posible que se solicite a la empresa que rediseñe su interfaz de suscripción para garantizar que todos los términos, especialmente aquellos que actualmente están “semiocultos”, sean completamente transparentes. Probablemente también sería necesario simplificar el proceso de cancelación. Un resultado así podría tener efectos más amplios en la industria de las suscripciones digitales, estableciendo potencialmente nuevos estándares que pongan mayor énfasis en la confianza de los usuarios y la transparencia en los acuerdos de servicios.







