Ex miembros de la junta directiva de Intel están sugiriendo que Intel debería considerar volverse privada y dividirse en unidades separadas de fundición y diseño de chips luego del reciente acuerdo con NVIDIA y las adquisiciones de participaciones por parte del gobierno de EE. UU.
La propuesta pretende centrarse en la creación de productos en lugar de cumplir objetivos financieros para las partes interesadas. La creación de una fundición exitosa podría beneficiar a la administración Trump y a las empresas de diseño de semiconductores.
La privatización también podría ayudar a Intel a retener el talento en IA y avanzar en industrias emergentes. Sin embargo, las complicaciones de volverse privada incluyen la necesidad de vender todas las acciones públicas y abordar las preocupaciones de los accionistas.
Los ex miembros de la junta creen que Intel necesita una estrategia diferente para abordar sus desafíos financieros y ven una oportunidad presentada por el reciente acuerdo con NVIDIA.







