La Unión Europea está en el proceso de establecer la regulación de Acceso a Datos Financieros (FiDA), una iniciativa diseñada para ampliar su actual marco de Banca Abierta. La regulación obligaría a los bancos e instituciones financieras a compartir datos de clientes con empresas de terceros, dependiendo de recibir el consentimiento del cliente. El objetivo de FiDA es brindar a los consumidores una mayor propiedad de sus datos financieros y fomentar la creación de servicios financieros nuevos y personalizados.
A medida que la regulación se acerca a su finalización, Alemania ha propuesto oficialmente impedir que las principales empresas tecnológicas estadounidenses, incluidas Apple, Amazon, Google y Meta, obtengan acceso al sistema. Un documento de Alemania, compartido con otros países de la UE y visto por The Financial Times, describió el razonamiento de la exclusión propuesta. El documento afirmaba que la medida tenía como objetivo “‘promover el desarrollo de un ecosistema financiero digital de la UE, garantizar la igualdad de condiciones y proteger la soberanía digital de los consumidores'”.
Los grupos de presión que representan a las empresas tecnológicas estadounidenses han respondido a la propuesta de Alemania. Sostienen que los verdaderos guardianes de los datos financieros son los “bancos tradicionales”, no las empresas de tecnología. Los grupos también advirtieron que restringir el acceso a FiDA podría empeorar las tensiones comerciales actuales entre Europa y Estados Unidos.
El debate se produce cuando el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió públicamente sobre posibles represalias contra países que, en su opinión, atacan a empresas estadounidenses. En una declaración en Truth Social el mes pasado, Trump amenazó con imponer aranceles y escribió: “‘Como presidente de los Estados Unidos, enfrentaré a los países que atacan a nuestras increíbles empresas tecnológicas estadounidenses. Los impuestos digitales, la legislación sobre servicios digitales y las regulaciones de los mercados digitales están diseñados para dañar o discriminar la tecnología estadounidense'”.
Según se informa, las negociaciones sobre el reglamento FiDA entrarán en sus etapas finales en las próximas semanas. Según fuentes diplomáticas consultadas por The Financial Times, las principales empresas tecnológicas estadounidenses se enfrentan a una “derrota casi segura”, lo que sugiere que el resultado probable es su exclusión del sistema.







