Andrew Samuels, un exinversionista y residente del condado de Solano, California, ha intensificado una disputa legal contra Lido DAO, una entidad prominente en el dominio de las criptomonedas, al presentar una demanda colectiva en el Tribunal de Distrito de San Francisco. El quid de la demanda gira en torno a las acusaciones de mala gestión y distribución injusta de los tokens Lido. Samuels sostiene que el token Lido, que sirve como punto de apoyo operativo de la organización autónoma descentralizada (DAO), funciona efectivamente como un valor no registrado. Esta clasificación, si se valida, podría tener profundas implicaciones para Lido DAO y su legitimidad operativa.
Concentración de poder: una cuestión central en la gobernanza
Un aspecto importante de la demanda es la afirmación de que alrededor del 64% de los tokens Lido están controlados por un pequeño grupo de miembros fundadores e inversores iniciales. Este grupo incluye firmas de capital de riesgo notables como Paradigm, AH Capital Management, Dragonfly Digital Management y Robert Ventures. El demandante argumenta que esta concentración de propiedad de tokens margina efectivamente el papel y la influencia de los inversores habituales en los procesos de gobernanza y toma de decisiones dentro del ecosistema Lido, lo que plantea dudas sobre la distribución equitativa del poder y el control dentro de las plataformas financieras descentralizadas (DeFi). .
El cambio de estrategia de Lido DAO y la venta pública de tokens
Profundizando en los orígenes de Lido DAO, la demanda presenta la imagen de una organización que inicialmente surgió como una sociedad general compuesta por inversores institucionales. Con el tiempo, un cambio estratégico condujo a la venta pública de tokens Lido, facilitada por su cotización en intercambios centralizados de criptomonedas. Esta medida atrajo a un grupo diverso de inversores, incluido el demandante, pero posteriormente provocó una caída en el valor de mercado del token, lo que provocó pérdidas financieras sustanciales para estos inversores. La demanda alega que la disminución del valor de los tokens y la supuesta mala gestión de los tokens por parte de Lido DAO y las empresas de capital de riesgo involucradas los hacen responsables de estas pérdidas.
Para complicar aún más las cosas, la demanda sugiere que los tokens Lido podrían calificar como valores porque son administrados por un grupo central y fueron comprados por inversores con la expectativa de obtener ganancias, influenciados principalmente por las acciones y decisiones de este grupo central. Esta clasificación, de mantenerse, podría someter a Lido DAO a un estricto escrutinio regulatorio y posibles consecuencias legales según la ley de valores, un desarrollo que podría impactar significativamente el panorama más amplio de DeFi.
Lido DAO, como uno de los principales protocolos de participación de liquidez con un valor total bloqueado (TVL) que recientemente alcanzó un máximo histórico de $ 22 mil millones, enfrenta un desafío legal formidable. Esta demanda, de probarse, podría remodelar el marco regulatorio y operativo dentro del cual operan dichas entidades descentralizadas. Hasta el momento, Lido DAO no ha emitido ninguna declaración oficial sobre este tema.
Source: Un inversor inicia una batalla legal contra Lido DAO por mala gestión de tokens





