El caso Hachette contra Internet Archive es un ejemplo clave del debate en curso sobre los derechos de autor, los préstamos digitales y el uso legítimo. El Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Segundo Circuito ha sentado un precedente que podría afectar a las bibliotecas digitales, las organizaciones sin fines de lucro y las empresas de inteligencia artificial.
El litigio entre Hachette e Internet Archive comenzó porque Internet Archive quería digitalizar libros y ponerlos a disposición del público. Internet Archive, una organización sin fines de lucro con sede en San Francisco, lanzó el proyecto Open Library para crear versiones digitales de libros. Era una idea sencilla: escanear libros, hacer copias digitales y prestarlos en línea, como una biblioteca tradicional.

¿Existe una dimensión diferente en esto? ¿Tiene la IA más derechos que los humanos? Porque, si bien nosotros, como usuarios, no podemos acceder a estos libros debido a los derechos de autor, la inteligencia artificial ha sido entrenada y entrenada para acceder a casi todos los libros como desee. El caso Hachette contra Internet Archive es quizás como el primer caso de Matrix.
El legado de Hachette contra Internet Archive
A principios de 2020, con el inicio de la pandemia de COVID-19, Internet Archive identificó una oportunidad para ampliar su misión. A medida que las bibliotecas de todo el mundo cerraban, la disponibilidad de libros físicos disminuyó. Como reacción, el Archivo presentó la Biblioteca Nacional de Emergencia (NEL, por sus siglas en inglés) en marzo de 2020, un proyecto a corto plazo que permitía a numerosos usuarios tomar prestado un solo libro digital simultáneamente. El propósito de la NEL era ofrecer a estudiantes, investigadores y lectores los recursos necesarios durante una crisis global.
Sin embargo, aunque Internet Archive lo consideraba un servicio público, los editores lo percibían como piratería. Grandes editoriales como Hachette, HarperCollins, Penguin Random House y Wiley demandaron rápidamente al Archivo, alegando que Internet Archive violaba las leyes de derechos de autor al permitir el préstamo digital gratuito. Hachette se tomó el caso en serio y dirigió la investigación. El préstamo ilimitado es como comprar, y no se debe faltar el respeto al trabajo de nadie. La NEL no cubre el préstamo ilimitado.

La decisión del tribunal perjudica el uso legítimo
En marzo de 2023, el tribunal de distrito falló a favor de los editores, lo que marca un Gran derrota para Internet ArchiveLa decisión del juez John G. Koeltl se centró en el concepto de “uso transformador”, un elemento clave de la doctrina del uso justo. Según el tribunal, las prácticas de digitalización y préstamo de Internet Archive no fueron transformadoras. El tribunal argumentó que la mera conversión de libros de De lo físico a lo digital forma No agregó ningún significado nuevo o propósito para el obras originaleslo cual es un requisito para un uso justo.
El tribunal también determinó que los préstamos digitales de Internet Archive perjudicaban el mercado de Tanto versiones impresas como digitales de los librosAl ofrecer copias digitales gratuitas, se consideró que el Archivo competía con las editoriales. Venta de libros electrónicosEl fallo refuerza aún más la violación de la ley de derechos de autor al concluir que Internet Archive creó obras derivadas (copias digitales de libros) sin autorización.
La victoria no fue completa
Tras la decisión del tribunal de distrito, Internet Archive presentó una apelación ante el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos para el Segundo Circuito, con la esperanza de revocar el fallo. Agosto de 2023El tribunal de apelaciones confirmó la decisión del tribunal de distrito, pero hizo una aclaración importante. Si bien el tribunal estuvo de acuerdo en que las acciones de Internet Archive no estaban protegidas por el uso legítimo, reconoció que el Archivo es una organización sin fines de lucro y no una entidad comercial. Esta distinción fue crucial en el caso The Hachette v. Internet Archive, ya que el uso comercial A menudo puede debilitarse Una defensa basada en el uso legítimo. A pesar de este reconocimiento, el tribunal de apelaciones se puso del lado de los editores, lo que reforzó la idea de que incluso las organizaciones sin fines de lucro deben cumplir con las leyes de derechos de autor al digitalizar y prestar libros.

Afecta también a otras industrias
El resultado del caso Hachette contra Internet Archive ha tenido repercusiones en la industria editorial y en otros sectores relacionados. La decisión sirve como una poderosa advertencia a las bibliotecas digitales y a las organizaciones sin fines de lucro de que las buenas intenciones no las eximen de la legislación sobre derechos de autor. Incluso cuando el objetivo es proporcionar al público acceso a la información, es fundamental respetar los derechos de los propietarios de los derechos de autor según lo determine el poder judicial.
Este escenario también puede afectar a la industria tecnológica, en particular a las empresas de inteligencia artificial que dependen de grandes conjuntos de datos para desarrollar sus algoritmos. Numerosos sistemas de IA se entrenan con grandes cantidades de texto, que pueden incluir contenido protegido por derechos de autor, como libros. El reciente caso Hachette v. Internet Archive implica que las empresas de IA pueden verse obligadas a obtener licencias para los textos utilizados en sus datos de entrenamiento, lo que podría aumentar la complejidad y los gastos asociados con el desarrollo de la IA.
La decisión pone de relieve las limitaciones de la defensa del uso legítimo en casos que implican un uso transformador. Las empresas de IA afirman con frecuencia que su utilización de datos protegidos por derechos de autor es transformadora porque están desarrollando productos nuevos e innovadores. No obstante, si los tribunales persisten en tener una perspectiva limitada sobre lo que se califica como uso transformador, los desarrolladores de IA podrían encontrarse con normas más estrictas sobre su capacidad para obtener y utilizar contenido protegido por derechos de autor.

El futuro de los préstamos digitales es un desafío legal
Mientras las bibliotecas digitales y las empresas de inteligencia artificial se enfrentan al panorama legal, el caso Hachette contra Internet Archive sirve como advertencia. La decisión pone de relieve los desafíos que supone equilibrar la necesidad del público de acceder a la información con los derechos de los titulares de los derechos de autor y reabre la cuestión de si existen derechos de autor para la inteligencia artificial.
La lucha por Internet Archive está lejos de terminar. La organización sigue enfrentándose a desafíos legales, incluida una demanda de las discográficas por un proyecto de digitalización independiente. Estas batallas legales en curso podrían representar una amenaza existencial para la organización no gubernamental, que desde hace mucho tiempo ha defendido la preservación digital.
En el contexto más amplio de la legislación sobre derechos de autor, el caso Hachette contra Internet Archive puede sentar un precedente que dé forma a los litigios futuros. A medida que más industrias, incluida la de inteligencia artificial, se enfrentan a las complejidades de los derechos de autor en la era digital, los tribunales desempeñarán un papel crucial a la hora de definir los límites del uso justo y el uso transformador.
El caso entre Hachette e Internet Archive demuestra el cambio en la legislación sobre derechos de autor durante la era digital. La situación ha iniciado un debate sobre los privilegios de los escritores, los editores y el público en general en una época de rápida transformación. A medida que la tecnología evoluciona, el poder judicial seguirá definiendo los límites para el uso legítimo y el destino del contenido digital. La decisión de Hachette contra Internet Archive fue un revés para Internet Archive, lo que puso de relieve la necesidad de proceder con cautela y considerar las implicaciones legales.
Crédito de las imágenes destacadas y otras: Furkan Demirkaya / Dall-E
Source: Un debate sobre derechos de autor y uso justo entre Hachette e Internet Archive





