La startup de chips de IA Groq ha conseguido un importante impulso de financiación, confirmando el miércoles un aumento de 750 millones de dólares con una valoración posterior al dinero de 6.900 millones de dólares. Esto supera informes anteriores de julio de 2024, que especulaban con una ronda de 600 millones de dólares a casi 6 mil millones de dólares. La última inyección duplica con creces la valoración de Groq desde agosto de 2024, cuando recaudó 640 millones de dólares hasta 2.800 millones de dólares. Según estimaciones de PitchBook, la empresa ha acumulado más de 3.000 millones de dólares en financiación total.
Groq, fundada en 2016 y emergiendo del sigilo el mismo año, se posiciona como un desafío al dominio de Nvidia en el mercado de chips de IA. A diferencia de las unidades de procesamiento de gráficos (GPU) de Nvidia, las unidades de procesamiento de lenguaje (LPU) de Groq están diseñadas como motores de inferencia, optimizando la implementación del modelo de IA para lograr velocidad y eficiencia. El fundador Jonathan Ross aporta una gran experiencia, ya que anteriormente dirigió el desarrollo de la Unidad de procesamiento de tensores (TPU) de Google en la empresa. Anunciadas en 2016, las TPU siguen siendo parte integral de los servicios de inteligencia artificial de Google Cloud.
Las ofertas de la startup atienden a desarrolladores y empresas a través de opciones de implementación flexibles: servicios en la nube o clústeres de hardware locales. Estos sistemas cuentan con racks de servidores equipados con nodos de hardware y software integrados. Las plataformas de Groq admiten versiones de código abierto de los principales modelos de IA de Meta, DeepSeek, Qwen, Mistral, Google y OpenAI, ofreciendo un rendimiento comparable o mejorado a una fracción del costo de las alternativas de Nvidia.
El crecimiento de Groq es evidente en su base de usuarios, que ahora impulsa aplicaciones de IA para más de 2 millones de desarrolladores, un fuerte aumento con respecto a los 356.000 reportados hace un año. La ronda de financiación estuvo liderada por la firma de inversión Disruptive, con la participación de BlackRock, Neuberger Berman y Deutsche Telekom Capital Partners. También contribuyeron los patrocinadores existentes, incluidos Samsung, Cisco, D1 Capital y Altimeter.
A medida que se intensifica la demanda de una infraestructura de IA eficiente, los avances de Groq en procesadores especializados subrayan la evolución de la competencia en el sector, lo que podría aliviar la dependencia de los líderes de GPU tradicionales como Nvidia.








