Después del trágico tiroteo en la escuela primaria Robb en Uvalde, Texas, las familias de las víctimas están emprendiendo acciones legales contra grandes empresas. El abogado Josh Koskoff, que anteriormente ayudó a las víctimas de Sandy Hook, lidera la acusación contra Activision, Meta (anteriormente Facebook) y el fabricante de armas Daniel Defense.
La demanda afirma que estas empresas trabajaron juntas para hacer que las armas parecieran interesantes para los jóvenes. Señalan con el dedo el juego “Call of Duty” de Activision, diciendo que hace que las armas parezcan divertidas, y el Instagram de Meta, que, según dicen, permite que los anuncios de armas pasen desapercibidos.

Activision dijo que lo siente por las familias, pero argumenta que las investigaciones no muestran un vínculo entre los juegos y la violencia real. Meta no ha dicho mucho todavía.
Detalles sobre la demanda
La demanda sugiere que el tirador de Uvalde jugó “Call of Duty” y vio anuncios de armas en Instagram. Si bien Meta dice que prohíben la venta de armas, los informes sugieren que no son estrictos al respecto.
El mensaje de la demanda es claro: estas empresas podrían estar facilitando que se produzcan tiroteos. Pero el debate sobre si los juegos causan violencia continúa y algunos estudios dicen que no hay pruebas.
A medida que avanza la lucha legal, surgen preguntas importantes sobre qué responsabilidad tienen las grandes empresas y cuánto deberían controlar lo que vemos en línea. Cualquiera que sea el resultado, es un recordatorio de cuán poderosa puede ser la influencia de la tecnología, especialmente en las mentes jóvenes.
Crédito de la imagen destacada: Activision
Source: En los tribunales: ¿Call of Duty provoca tiroteos masivos?





